Entraba a una guerra sin cuartel, ignorando yo a que terrenos me adentraba; me percaté que había llegado tarde de donde andaba, cuando por vez primera en 3 años te miré, no estabas sola, se cruzaron nuestras miradas y me diste a entender que ya estabas cansada, tu corazón ya no esperaba, era otro, ya no me reconocía, saludaste con una sonrisa gentil y volviste a tus andanzas; otra persona te había ... ganado; guardé silencio un buen momento, pude ver dentro de mí que de tanto esperar te apartaste de mi, la paciencia que era piedra fue erosionada por el viento del olvido y la lluvia de la soledad, convirtiéndola en polvo; polvo que no regresará a su estado natural, haciendo mella en mi sangre y corazón --¿qué ha quedado de todo esto?-- me pregunté --...de nuestro castillo construido con tiempo, amor, fuerza y voluntad; ¿ni un ladrillo, ni un cimiento?-- di la media vuelta golpeándome la razón de frente; en ese instante supe que te había perdido, me pareció una eternidad ese pensamiento fugaz que a cualquier otro hubiera parecido tres segundos "Supe que te había perdido"...