martes, 6 de octubre de 2009

Destello de luz

Aun en mis horas más amargas,
en mis noches más oscuras,
y estando en el valle más bajo,
eres capaz de arrancarme una sonrisa de mis labios;
empezamos una nueva aventura,
una travesía,
una travesura,
un secreto a voces;
arriesgándonos a seguir nuestro corazón
antes que la razón.
¡Torpe!; quien te dijo que el amor siempre prevalece,
pobre corazón;
alguien te ha engañado y no fui yo;
fueron un par de ojos coquetos con su indiscreción...