
Tomar una buena decisión es esencial en estos momentos; el primer jugador se encuentra detrás de un tablero a cuadros, meditando cual podría ser su primera jugada; tan importante es la primera movida como las subsecuentes, y es que en esta batalla nadie sabe como será la estrategia del oponente. El juego continúa por un largo tiempo, durante estos minutos corrientes, se muestra la sagacidad de cada uno de los jugadores de tomar las decisiones más correctas a costa de las movidas que realiza el oponente. Hubo instantes en el que el primer jugador no parecía hallar salida para su rey, pero su creatividad refleja y su astucia no se vio truncada por el fuerte golpe que le asestó su oponente, hubo una salida. No fue solo una vez en el que el primer jugador se vio obligado a cambiar de estrategia para querer derrumbar a su adversario, sin embargo, supo abrirse camino para permanecer en el juego. Intensos momentos fueron los que vivió dicho jugador, así como ansiedad, angustia, momentos difíciles; los cuales no fueron suficientes para derrocarlo, sino que supo enfrentar tales adversidades para permanecer dentro del juego. También cabe mencionar que experimentó momentos de emoción, orgullo, determinación; esto debido a cada buena decisión que realizó durante su batalla. En esto se parece a la vida que a lo largo de todo este tiempo, tendremos que tomar muchas decisiones, las cuales van a determinar el curso de nuestra existencia; así como en la vida vamos a experimentar jugadas que no nos favorecen, por lo que en bastas ocasiones tendremos que cambiar nuestra estrategia para poder conseguir lo que queremos, no podemos conformarnos con solo tomar una decisión, debemos meditar cada jugada que realicemos y pensar 3 movimientos más adelante para no perder nuestro rumbo, para no exponernos ante las malas circunstancias, no exponernos a nuestro oponente; que en esta vida no sabemos quien podrá ser. "La vida se juega con decisiones, y en ocasiones para ganar, hay que arriesgar"
Samuel Hiram Farías Castañeda