No hace falta papel para escribir los hechos sucedidos,
no hace falta tinta para imprimir los acontecimientos,
Tan solo el corazon en blanco y la sangre indeleble que existen en mí,
son suficientes para guardar los buenos momentos que pasé junto a tí.
Como todo buen historiador, omitiré los argumentos que no me favorecen;
tan solo diré que fue casi perfecto, mo gradh...