Era ella mi “muñeca”, solamente nos veíamos 2 veces al año cada vez que iba a Hermosillo. Ahí, ella se encontraba esperando mi llegada, con unos ojos que reflejaban la tristeza de mi ausencia y la alegría de mi venida; aprovechando el primer instante que tenía para abalanzarse sobre mi y expresarme su desconsuelo al no poder verme en largo tiempo; no sabía como expresar su cariño tan puro que tenía hacia mí; aún sin embargo yo siempre la comprendí.
Cuando salíamos a caminar al parque, miraba a todos y cada uno de los niños que ahí estaban; era como si quisiera compartir con ellos la grata experiencia del jugar, la inocencia y la libertad sin responsabilidad; así era ella.
Dolly era su nombre, una hembra Bull Terrier inglés; de la que no se podía pedir nada más, pues ella lo tenía todo; simpática, enérgica, juguetona, cariñosa, libre y fuerte de espíritu.
Era triste saber que nadie en casa se tomara la responsabilidad de cuidarla y atenderla, muy triste en verdad; cual fue mi desgracia al saber que ella estaba muriendo, padecía de una sepsis generalizada y por si fuera poco no podía pasar los alimentos; en su intento desesperado de aferrarse a la vida, no le importaba que clase de respuesta le daba su organismo o la obstrucción a vaciamiento gástrico que presentaba, luchó hasta más no poder; era impresionante sus ganas de vivir, pero como desgraciadamente es en la vida real, el querer no lo es todo en la vida, se necesita más que eso para sobrevivir, (Samuelo angustiado). Al ver su inmensa agonía, se decidió que lo mejor para ella sería darle descanso, de ése del cual ya no tienes que preocuparte que pasará el día de mañana, sólo duermes y ya (Samuelo casi llora). Ahora se encuentra en "Rancho Paraíso", donde todos y cada uno de los canes van después de su estancia aquí en la tierra, donde hay bastantes hidrantes que orinar, llantas de carros que perseguir (sin que éstas las atropellen), muchos huesos que morder, juguetitos ruidosos con los que se fastidia a los demás, y de esas muchas otras cosas más que les agrada hacer a los perros. Ahí se encuentra ella, (Samuelo vuelve a ser feliz), descansa en paz Dolly.
...ahora cada vez que voy al Target me acuerdo de ella, mi mente me hace una mala jugada, haciéndome creer que la mascota de dicha cadena comercial, es ella, es Dolly.



